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Del dibujo infantil a la semiología de la expresión de Arno Stern

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Cuando comprendes que el dibujo infantil no está relacionado con el arte ni con la comunicación tal y como creemos, esta lectura y algunas pequeñas sincronicidades mas, me llevaron finalmente a realizar la formación de Educación Creadora con Diraya, en Bilbao.


El libro de Arno Stern nace de sesenta años de escucha y presencia. No es un estudio teórico ni un manual técnico: es la experiencia de una vida dedicada a observar el dibujo infantil tal y como surge. Con una mirada limpia, que le permite observar sin valoraciones, Stern descubre algo sorprendente: cuando los niños dibujan en un espacio seguro y libre de expectativas, aparece una expresión que no depende de la cultura ni de la enseñanza. Surge un código universal, innato a la naturaleza humana, un sistema autónomo que funciona según sus propias leyes universales.


Lo que más conmueve de su enfoque es la infinita confianza que deposita en los procesos naturales del ser humano. Stern nos recuerda que el dibujo no es un arte, ni un mensaje a interpretar. Es una necesidad profunda, orgánica, que organiza y nutre interiormente a quien la practica. Por eso insiste en que el papel del adulto no es dirigir ni evaluar, sino simplemente estar ahí, asistiendo. Asistir… precioso verbo aexplorar como se merece.


Leer este libro transforma nuestra mirada. Nos invita a desprendernos de lo que creíamos saber sobre el dibujo y a acercarnos a los niñ@s y a nosotr@s mism@s desde un respeto y una curiosidad mucho más amplios. No se invade, ni se corrige, no se espera nada. Qué mejor.

Stern habla a todas las personas que acompañan a niñ@s: educador@s, terapeutas, maestr@s, madres y padres. Lo hace con la certeza de quien ha experimentado durante años cómo, en el ambiente adecuado, todas las personas despliegan una capacidad de expresión que creíamos reservada a unos pocos.


Su mensaje es sencillo y radical: esa capacidad está en todos, y desarrollarla de manera orgánica, con su silencio, tiempo y espacio es un regalo que servirá para toda la vida.